También la medicina alternativa y las terapias naturales sufren constantemente un descrédito científico que, en mi opinión, representa un cierre mental en el que la humanidad, si no toma conciencia de su poder y sus posibilidades, se quedará estancada. Entre estas prácticas milenarias se encuentra el Reiki, y de ella os voy a hablar hoy.
No soy una experta en la materia, pero entre mis planes a corto plazo está el entrenarme para avanzar en ella. Estoy en contacto con un centro que imparte cursos de formación en Reiki, y quizá empiece uno próximamente. Si finalmente lo hago, os contaré mis primeras impresiones de este método.
El Reiki trata de lograr la sanación o el equilibrio del paciente a través de la imposición de las manos del practicante, canalizando una energía universal.
| Los siete chackras |
El practicante de Reiki busca desbloquear el chackra obturado para que la energía circule libre y correctamente.
Los diferentes niveles del Reiki
Si decides aprender Reiki, debe saber que escalarás diferentes grados hasta alcanzar la Maestría. Los primeros, Shoden y Chuden, nos sirven para sanar nuestro cuerpo físico y el nivel emocional y mental. El siguiente, Okuden, nos permite sanar el karma y las cuestiones espirituales. Finalmente, la Maestría o Shinpiden, que se compone asimismo de tres escalones, nos da la potestad de enseñar esta disciplina a otras personas.Para aprender Reiki sólo se necesitan dos cosas: una, el deseo de hacerlo y una mente abierta para aprenderlo; dos, encontrar un profesor calificado listo para enseñar. (Frank Arjava Pette)
Para quien necesite pruebas de que el Reiki no es una seudociencia o un método propio de curanderos: en algunos hospitales españoles se usa como terapia complementaria, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera una opción de apoyo para enfermos de SIDA. En los servicios públicos de sanidad de Reino Unido y Estados Unidos se informa sobre el Reiki a sus pacientes y se les ofrece.
Ya os contaré cuando lo pruebe... Un saludo!